Boda de la Virgen 2003

¡ Es La Cabeza, Señores !

Cuatro son en la actualidad las fiestas que celebra el pueblo: La Romería, San Isidro, San Roque y la Boda de La Virgen. Cada una tiene sus propios matices y también mucho en común.

En la Romería el protagonismo correspondía, y corresponde, al Ayuntamiento. Nació del y para el pueblo, como preludio de la primavera. La gente acude en procesión a la bendición de los campos. El ágape (antaño vino y queso, ahora barbacoa) lo ofrece el Ayuntamiento.

A San Isidro se le comenzó a festejar por los años de 1950 y existen fotos de la primera procesión. Siendo la agricultura la actividad fundamental, el párroco de turno estableció esta fiesta, cuyo protagonismo correspondía a los hombres. Aquí también se daba un ágape que ofrecía la Hermandad de Labradores y Ganaderos.

A San Roque se le venera al menos desde el año 1750. Aquí existe la figura del Mayordomo, el cual se hace cargo de cuidar la Ermita, de la misa, sermón y procesión. Según su criterio o posibilidades, ofrece el “bullón” para familiares, amigos o el pueblo.

La boda de la Virgen data de los años 1700, y probablemente se celebrase también con una romería, que después se cambió por el “tálamo”.

En los pueblos de Castilla, las bodas se celebraban en Otoño, con trojes y despensas repletas. Y a semejanza de las bodas, las ofrendas para la “puja” se organizaban a la forma de “tálamo” entendiéndose por tal como el lugar o sitio donde los novios reciben los obsequios y parabienes. Dichas ofrendas consistían, fundamentalmente, en sacos o costales del mejor grano cosechado, manzanas, hortalizas, dulces, etc.

Era una fiesta muy entrañable y sencilla, del pueblo llano, alejada de la ostentación y pompa de la de San Roque, y cuyo protagonismo pertenecía a las mujeres, sobre todo a las solteras.

El espíritu y fervor religioso se acompañaba de lo lúdico: baile, música y diversión al son de la dulzaina, instrumento preferido en La Cabeza, más dada a las jotas castellanas que a los aires charros de la sierra de Salamanca.

Mayordomas y Madrinas se encargaban de organizar el festejo. Repartían trozos de manzana y de pan amarillo a quienes ofrecían en dinero. El propio Ayuntamiento hacía su ofrenda en representación de todos vecinos. Hombres y mozos pagaban por bailar unos instantes con las madrinas.

A día de hoy, las cosas ya no son igual; la fiesta de San Isidro se ha perdido y la Boda de la Virgen no se celebró el pasado año. A los hombres y mozos no les preocupan las tradiciones, ya que los bailes no pueden ser lo que eran; el espíritu religioso no está de moda, y les preocupa más la barra del bar que el presente y futuro de las fiestas.

Las mujeres se sienten cansadas, dicen que “eso es para la gente joven” y no hay juventud. Los pocos jóvenes que ocasionalmente hay en el pueblo no son apreciados, (mas bien todo lo contrario) ni tenidos en cuenta, no se considera su valor como futuro cuando el valor del presente está acabado, caduco, o toca a su fin. Muy, muy pocos apostamos por ellos. Al terminar las fiestas de San Roque alguien les propuso organizar la Boda de La Virgen, y con el mismo entusiasmo que demostraron en esos días, se comprometieron a prepararla este año. Contaron con la inestimable ayuda de Joaquina, que se encargó de hacer la lista de la Junta Organizadora y Colaboradora. Para que no faltase la música castellana de los mejores tiempos, Pedro Jaén y el grupo Mascapipas se puso desinteresadamente a su disposición, y muchos de los que residen fuera no quisieron que faltase su donativo y su complicidad con la juventud.


Boda01 Boda02 Boda03
Boda04 Boda05 Boda06
Boda07 Boda08 Boda09
Boda10 Boda11 Boda12
Boda13 Boda14 Boda15
Boda16 Boda17 Boda18
Boda19 Boda20 Boda21
Boda22 Boda23 Boda24
Boda25 Boda30A Boda31
Boda32 Boda33 Boda34
Boda35 Boda37 Boda38
Boda40 Boda41 Boda42
Boda43 Boda44 Boda45
Boda46 Boda47 Boda49
Boda50 Boda51 Boda52
Boda53 Boda54 Boda55
Boda56 Boda57 Boda58
Boda59 Boda60 Boda61
Boda62

Llegó el 12 de Octubre, con ganas de lluvia. Por la mañana formaron nuevamente el coro del verano y ensayaron las canciones y lecturas para la Misa. Hicieron su ofrenda con una gran cesta de rosas (de los rosales de Rosario) y Calabrés debutó como guitarrista. Sorprendentemente la misa de Don Pedro duró más de 45 minutos.

Con la tarde incierta salio la procesión. Estas jóvenes son buenas mozas y sacaron la Virgen a hombros, con lo que algunas mayores le resultó algo complicado el llevar las andas. Todo fue una continua improvisación : pasó por la casa de Mariano, después a la casa de tía Manuela, que emocionada salió a ver la Virgen. En el camino la procesión encontró a Joaquina, después visitó a Daniel y a tía Lucía. En cada parada, una oración con notas de dulzaina, y antes de entrar a la Iglesia, una foto de familia.

Seguidamente se celebró el tálamo; se repartió el pan amarillo y cacahuetes. Hubo dulces y sangría y en la puja debutó otro David,(el de Esperanza). Terminó con sobresaliente.

La recaudación total entre colaboraciones y tálamo ascendió a 770 Euros.

En fin, los jóvenes han demostrado por su parte que quieren seguir adelante con nuestras costumbres más antiguas, y que son capaces de hacer algo más que jugar en la plaza. Sólo falta nuestra parte; en otras palabras, nuestro apoyo.

Hace no mucho tiempo, alguien me dijo, tremendamente airado, que estos jóvenes son la vergüenza del pueblo y de la nación. No se ha mirado el ombligo.

Son... lo mejor de lo mejor.